PREPARACION DEL TERRENO Y PLANTACIÓN

En el terreno donde vayan a ponerse los árboles, uno o dos meses antes de la plantación, daremos un pase cruzado de “topo” o “subsolado” con el fin de romper la posible resistencia del suelo al posterior despliegue radicular. Unos días antes de la plantación podemos realizar el “marqueo” dando un pase de vertedera sobre la línea donde se colocarán los árboles señalando posteriormente con estaquillas los lugares donde se plantarán los portainjertos.


En el momento de la plantación sólo tenemos que ir quitando las señales para, posteriormente, da un “golpe” de azada, extraer el pistachero de la maceta, bolsa forestal o bien directamente a raíz desnuda y colocarlo en el hoyo.


La profundidad de la colocación de la planta debe ser, aproximadamente la misma que trae el árbol en el recipiente. Posteriormente se tapa y se da un riego para asentar la tierra que rodea el “cepellón”. Si no se dispone de infraestructura de riego se tendría que regar con una cuba cisterna.

No será necesario el abonado hasta más adelante, es decir, hasta que los árboles adquieran una edad de entre 5 o 7 años, momento en el que se podría incorporar estiércol a razón de unos 20.000 Kilogramos por hectárea dependiendo. Señalización de los pies que van a ser injertados con la variedad masculina mediante pintura o con un tutor pintado.


Los árboles masculinos sólo van a servir de polinizadores, es decir, no obtendremos de ellos nada más que polen, los pistachos los producirán los árboles femeninos. Debemos tener en cuenta que, cuando la plantación es joven, hay que procurar una proporción de machos de un 10-11% si bien hay en una plantación adulta hay quien optan por una proporción del 7-9%.